lunes, 12 de febrero de 2018

BIOAGENDA (III)

Plantar árboles no basta para frenar el cambio climático

Corren tiempos difíciles en la lucha contra el cambio climático, y, para colmo, un nuevo estudio relativiza una de las iniciativas más bien intencionadas: la plantación de árboles. La idea es que estos absorban el exceso de CO2 emitido por el uso de combustibles fósiles, pero un grupo de investigadores, en Alemania, sugiere que no sirve de demasiado en el escenario actual de emisiones. Es más, dicen, si se plantaran todos los árboles y otras plantas necesarios para compensar el excedente de dióxido de carbono en la atmósfera desaparecerían la mayoría de ecosistemas naturales y las zonas de cultivo del planeta.

Así lo explica Lena Boysen, autora principal del trabajo: “Aunque seamos capaces de usar plantas productivas como álamos o ciertas hierbas y almacenar el 50% del carbono contenido en su biomasa, el daño medioambiental que causarían sería enorme”. Sus cálculos estiman que, incluso de cumplirse los objetivos del Acuerdo de París de aquí a mitad del siglo XXI, esas plantaciones de biomasa acabarían con un tercio de los bosques y una cuarta parte de las tierras agrícolas actuales, según sus modelos computacionales.

Haría falta, indican los expertos, una política más agresiva de contención de emisiones e implementación de tecnologías de captura de CO2 para que en el año 2100 la temperatura global no ascienda más de 2 grados centígrados y los ecosistemas naturales no sean desplazados por los cultivos que almacenan eficazmente el dióxido de carbono.

El mensaje es claro: las plantaciones de biomasa son una solo una medida complementaria a otras políticas –urgentes y ambiciosas– de reducción y captura de emisiones de gases con efecto invernadero.

BIOAGENDA (II)

¿Qué pasaría si la temperatura del Antártico aumentara un grado centígrado?

El aumento de la temperatura, a consecuencia del cambio climático, que está sufriendo el planeta ya está teniendo un impacto en determinados ecosistemas de la Tierra, y uno de los más inmediato y alarmante es el del océano Antártico. Eventos recientes muestran que profundos cambios están ocurriendo en este ecosistema.

Pero, ¿qué pasaría si su temperatura global aumentara un grado centígrado? Puede parecer poco, peo la temperatura, entendida como temperatura global, tiene efectos no poco importantes.

Un grupo de investigadores, observando los impactos en un conjunto marino que ha calentado entre uno y dos grados centígrados. Lo denominan "el experimento más realista de calentamiento oceánico realizada hasta la fecha".

El Centro de Investigación Medioambiental Smithsonian, y su equipo calentaron una zona de fondo marino alrededor de la Estación de Investigación de Rothera y observaron lo que sucedió. El resultado: los efectos del cambio climático superan con creces lo esperado.

El experimento mostró que con un aumento de temperatura de un grado centígrado, la población de una sola especie pionera de bryozoa ("animales musgo") se disparó, y acabó dominando a la comunidad, conduciendo una reducción en la diversidad general de especies y uniformidad en el plazo de tan solo dos meses. Por otra parte, los individuos de un gusano marino, también crecieron a un tamaño promedio 70% más grande que los bajo condiciones ambientales.

El procedimiento que utilizaron fue desplegar paneles de asentamiento para calentar una fina capa de agua por uno o dos grados por encima de la temperatura ambiente.

Después de calentar un fondo marino natural en el Océano Antártico por sólo uno o dos grados, los investigadores observaron grandes impactos masivos en un conjunto marino, ya que las tasas de crecimiento casi se duplicaron. 

Además, las respuestas de los organismos a un aumento de temperatura de dos grados centígrados fueron aún más variables. Las respuestas de la tasa de crecimiento al calentamiento diferían entre especies, edades y estaciones. Las especies crecieron generalmente más rápido en un calentamiento propio del verano antártico. Sin embargo, diferentes respuestas entre las especies se observaron en marzo, cuando tanto la disponibilidad de alimentos para los alimentadores de suspensión y la temperatura ambiente disminuyó, tal como informan los investigadores.

Predecir cómo los organismos y comunidades enteras responderán al cambio climático en el futuro sigue siendo un desafío importante. Los investigadores dicen que los hallazgos sugieren que el cambio climático podría tener efectos aún mayores sobre los ecosistemas marinos polares de lo que se había previsto. A medida que el planeta se calienta, habrá ganadores, pero también perdedores.

BIOAGENDA (I)

La última esperanza de los arrecifes de coral

Hasta un 25% de las especies marinas dependen de los arrecifes de coral, uno de los animales más importantes del océano. Este organismo es vital para la vida en los océanos, pero son ecosistemas frágiles y, en los últimos años, muy amenazados.

¿Qué les ocurre a los arrecifes de coral?

La emblemática Gran Barrera de Coral de Australia, un gran ecosistema coralino que consta de más de 3800 arrecifes individuales, ha sufrido recientemente graves daños.

Los resultados de la nueva investigación sugieren que estos arrecifes no solo parecen estar menos expuestos a los efectos dañinos del blanqueamineto y la depredación de las estrellas de mar, sino que además están bien conectados con otros arrecifes por las corrientes oceánicas, y por lo tanto poseen el potencial de proporcionar larvas de coral para apoyar la recuperación de otros arrecifes.

Estos 100 arrecifes que cumplen tres criterios imprescindibles para promover la recuperación de los corales:

En primer lugar, los arrecifes deben estar en áreas frescas y rara vez sufren daños por el blanqueamiento de los corales; esto significa que los corales son relativamente saludables en estos arrecifes y capaces de suministrar larvas (huevos fertilizados) a otros arrecifes.

En segundo lugar, debido a que las larvas viajan en corrientes oceánicas, los arrecifes deberían ubicarse en áreas que suministren larvas a tantos arrecifes como sea posible.


Por último, aunque estos arrecifes deberían suministrar larvas de coral, no deberían extender las larvas de la estrella de mar de la corona de espinas.

BIOAGENDA (V)

¿Por qué la fertilidad femenina disminuye con la edad? Aunque la edad biológica perfecta para tener hijos se sitúa antes de la treintena...